Cómo preparar tu piscina para el invierno

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El verano llegó a su fin y con él clausuramos también la temporada de piscina, pero ¿Cómo debemos prepararla para los meses de frío? El mantenimiento de la piscina en otoño e invierno (invernaje) es fundamental para evitar daños en la misma, para proteger su equipamiento y para preservar las condiciones del agua, de forma que cuando llegue la primavera ahorremos tiempo y dinero en su puesta a punto.

El invernaje puede ser activo o pasivo. En el activo la piscina se mantendrá descubierta y el agua se depurará todos los días durante al menos 4 horas, de forma que haya un filtrado constante. Además, se aplicarán semanalmente correctores de Ph y cloro y periódicamente alguicidas, para evitar la formación de algas, los depósitos de cal y asegurar la salubridad y calidad del agua. Este sistema de invernaje implica un mayor gasto (energético y en productos de mantenimiento) y una mayor dedicación, si bien permite que la puesta en marcha de la piscina en primavera sea casi inmediata, permite mantener la piscina descubierta y mantiene la bomba en marcha, ayudando a prevenir su deterioro.

El segundo método de invernaje, el pasivo, es el más habitual ya que reduce al mínimo imprescindible las labores de mantenimiento de la piscina. En ARomeroPaisajismo te damos las claves de este proceso:

  1. Limpieza profunda:

Además de pasar el limpiafondos de la forma habitual, enjuagando al finalizar los cestillos de los skimmersy de la bomba, es recomendable hacer un cepillado de la línea de flotación para eliminar los restos adheridos en esta zona.

  1. Control químico:

 se debe analizar el agua para comprobar que el Ph se mantiene en los niveles aptos para el baño (entre 7.2 y 7.6) y, de no encontrarse en este rango, se aplicará el regulador que corresponda (elevador o reductor) siguiendo las indicaciones del fabricante.

La cantidad de cloro presente en el agua debe ser 3ppm. En caso de ser inferior, se aplicará cloro granulado en la cantidad indicada por el fabricante para alcanzar el valor indicado.

  1. Ajuste del nivel del agua:

La piscina no debe vaciarse, ya que la presión que ejerce el agua impide que ésta se agriete; sin embargo, sí debe bajarse la línea de flotación, dejándola unos 5 cm por debajo de los skimmers. Es recomendable hacer el vaciado mediante un lavado y enjuague, de manera que, en lugar de desperdiciar este exceso de agua, se utiliza para limpiar ya el filtro de arena.

  1. Aplicación de invernador:

El invernador es un producto que actúa como alguicida, desinfectante y floculante, permitiendo así que la calidad del agua se mantenga durante los meses de invierno. Es recomendable escoger un invernador sin cobre para evitar posibles daños en la piscina (las juntas se podrían teñir de azul).

El invernador se puede aplicar en pastillas introducidas en boyas, o en formato líquido. En este caso el producto se disuelve y distribuye a través de la bomba, posicionando la válvula selectora en la función «recirculación» durante unas 2 horas. Es, además, recomendable hacer una segunda aplicación de invernador en febrero.

Como alternativa a los invernadores, existe la posibilidad, menos agresiva, de aplicar pastillas de cloro en boyas. En este caso, las pastillas se irán reponiendo periódicamente.

  1. Colocación del cobertor de invernaje:

Es importante dejar la piscina cubierta durante estos meses, tanto por mantenimiento (impedir que caigan hojas u otros restos en la misma), como por seguridad (evitar posibles accidentes con niños o animales). El cobertor más habitual es la lona y para asegurar que en este momento se encuentre en perfecto estado es muy importante que su almacenaje se haya realizado de forma adecuada, es decir, tras su retirada en primavera hay que limpiarlo y secarlo para, a continuación, doblarlo y almacenarlo en un lugar seco. Se recomienda colocar el cobertor entre dos personas, asegurando primero las esquinas y ajustando después el resto de tensores.

  1. Cierre de la depuradora:

El último paso consiste en aplicar invernador de filtros para impedir la proliferación de patógenos en el agua presente en el circuito. Este producto se aplica en la bomba y se distribuye posicionando la válvula en «filtración» durante unos 10 segundos. Finalmente se cierran las llaves de la depuradora, dejando la piscina lista para su hibernación.

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